En muchos casos, unas instantáneas captadas con rapidez pueden ser suficientes para conservar los recuerdos, pero las fotografías captadas con cuidado y atención pueden ser mucho más que eso.

Actualmente, la mayoría de las cámaras son digitales y disparar muchas fotos con ellas no cuesta nada. Por ello, no te olvides de captar tus recuerdos de la vida diaria, como por ejemplo, los chicos divirtiendose con sus juguetes o corriendo por el jardín, el padre intentando arreglar la bicicleta o la abuela sentada en su silla favorita, etc.

Cuida la iluminación
La luz solar del mediodía no es la mejor iluminación para fotografíar personas en exteriores. Conseguirás mejores fotos con una iluminación más suave durante las primeras horas de la mañana y a última hora de la tarde. Si tienes que hacer fotos obligatoriamente un dia soleado con mucha luz, intenta buscar una zona con algo de sombra, y si tienes la posibilidad de utilizar flash, si aunque parezca que no es necesario, sirve para rellenar las sombras duras que genera la luz del mediodia.

Cambia la perspectiva
Aprende a elegir y a cambiar el ángulo de disparo de acuerdo con el sujeto y la situación.
Por ejemplo, puedes cambiar de fotografiar a los chicos desde la altura de sus ojos a hacer que parezcan más altos, fotografiándolos desde más abajo aún. Además, encuadra la escena tanto horizontal como verticalmente.
Cambiar la posición desde la que vas a hacer la foto puede suponer una gran diferencia en el aspecto final de la foto.

El Instante decisivo
Algunas de las mejores fotos de personas han sido captadas de forma espontánea, sin que la gente que aparece en las mismas
fuera consciente de que se les estaba haciendo una foto.
No tienes que estar esconder la cámara ni estar al acecho, tan solo tendrás que elegir los ajustes adecuados, tener la cámara en mano y estar preparado para captar el instante decisivo en el momento oportuno.